DINASTÍA

Pregunta a alguien conocido a cerca de las series Mundiales de Triatlón 2015, y escucharás un mismo nombre repetirse continuamente: Gwen Jorgensen. Después de todo, aunque es raro que use palabras como "perfección" sin hipérbole, en el comienzo de su 11 WTS, ella había conseguido 11 victorias. Síguenos para conocer mas a cerca de su año perfecto.

El dominio en el deporte es algo raro. Por un lado, es impresionante ver a un equipo o un ciclista mostrar supremacía en su disciplina, pero por otro lado, los aficionados raramente disfrutan de una victoria cuando el final parece predeterminado. Para Gwen Jorgensen, sin embargo, nada de esto importa realmehte, ya que tiene un carácter especial que la coloca en ua compañía de elite. Como la vigente campeona de la Serie Mundial de Triatlón (WTS en inglés), Gwen ha sido más que dominante este año —ha estado perfecto, ganando cada una de sus últimas largadas de la WTS—. Impresiona que se mantenga como líder de la WTS, aun después de tomarse un par de eventos para descansar para más adelante en la temporada. Sin embargo, a pesar de su seguidilla de victorias sin precedentes, hay un logro que aun le queda pendiente: el Oro que aun se avecina brillando en el horizonte.

El triatlón es un deporte que exige consistencia —consistencia en el entrenamiento, consistencia en la alimentación, y por supuesto, consistencia en tres disciplinas distintas —. Después de todo, los mejores corredores del mundo no pueden compensar el déficit generado por una mala etapa de natación o de ciclismo. Pero talvez lo que hace al triatlón tan fascinante es cuánto desgaste sufre el cuerpo. Un día de carrera ve cómo Gwen completa 1500 metros nadando seguidos por 40 kilómetros en bici con draft permitido, todo antes de terminar con una corrida de 10 kilómetros. Y si bien éstas no están ni cerca de las distancias monumentales popularizadas por las competencias Ironman®, el formato más corto exige velocidades explosivas al tiempo que hay que asegurarse de que la estrategia y la fuerza pura tengan un rol vital en cualquier victoria. En las Olimpiadas de Londres 2012, Gwen estaba en forma y en búsqueda de una medalla de oro. Desafortunadamente, un pinchazo en medio de la etapa en bici desinfló sus aspiraciones de un lugar en el podio. Pero esto es lo raro de los campeones: para ellos, los momentos de fracaso desconsoladores a menudo sirven de pilares para las formas más puras de motivación. En el caso de Gwen, la llevó a la seguidilla de victorias consecutivas más dominante que el mundo del triatlón haya visto.

A pesar del dominio total que Gwen ha demostrado en los últimos dos años, hay una motivación diferente que la está impulsando hacia adelante. Las Olimpiadas de Rio de Janeiro en Brasil será una carrera de redención para Gwen, y ha planeado estratégicamente su calendario de carreras para llegar en la mejor condición física posible para luchar por el Oro. Su ritmo implacable ya la ha calificado para ser parte del equipo Olímpico, asegurando así que pueda dedicar más tiempo a entrenar y menos tiempo a preocuparse para entrar en el equipo.

LO CHISTOSO ACERCA DE LOS CAMPEONES ES QUE PARA ELLOS, LOS MOMENTOS DE FRACASO SON LA BASE DE SU MOTIVACIÓN

Está muy lejos de lo que solía ser la vida para Gwen. Al terminar su último año en la universidad, tenía un trabajo esperándola en una importante empresa contable, y estaba preparándose para adaptar su vida a una carrera profesional. Sin embargo, un entrenador de triatlón de Estados Unidos reconoció su talentos atléticos y la convenció de darle una oportunidad al deporte. Algo bueno para Gwen, pero no tanto para sus competidoras. ¿Talvez sea su relación relativamente corta con el triatlón la que la ha convertido en una potencia tan formidable? Sin las ideas preconcebidas de cómo ���debería” correr, es libre de hacer lo que sienta natural. Y para Gwen, lo que se siente natural es ganar.

Lo que es igualmente imrpesionante a la habilidad de ganar de Gwen es la forma en que lo hace. Una exatleta de campo y de pista en la universidad, ha trabajado incansablemente en mejorar sus desempeños en la partes de ciclismo y natación, siendo en la parte de ciclismo legal el draft, algo que solo ocurre en la ITU. Normalmente, en las etapas en bici de triatlón dominan los cascos aero, ruedas de disco y posiciones aerodinámicas optimizadas que son incorporadas para combatir el viento. En las carreras de la ITU, sin embargo, las bicis son más parecidas a lo que se puede encontrar en una crit o una carerra de ruta, y los circuitos que cubren los atletas son mucho más técnicos. Estas diferencias no exigen simplemente condición para el ciclismo, sino también habilidades de manejo de la bici para estar mucho más a punto. En otras palabras, la etapa en bici se convierte menos en una demostración de destreza física y más en una competencia de ciclismo completa. La S-Works Amira especial de Gwen es la opción perfecta justamente para una carrera así.

Con el nivel técnico de muchos de los circuitos de la WTS, el manejo general de la bici es de suma importancia. La S-Works Amira fue creada para ser la bici más ágil y con mejor manejo, específicamente diseñada para mujeres. En gran parte gracias a su Geometría de Competencia de Mujeres, la Amira toma en cuenta la disposición fisiológica única de las mujeres, lo que tiene como resultado una bici que se maneja con confianza y predecibilidad. Es importante para Gwen ser capaz de salir de la transición de la bici rápidamente, y el cuadro de carbono FACT 11r de la Amira ayuda a asegurar que cada gramo de energía que Gwen pone en los pedales la haga avanzar con máxima eficiencia. Desde su base de entrenamiento en Vitoria, España, Gwen ha trabajado duro para mejorar en ciclismo. Y mientras persigue el Oro, cortar curvas simplemente no es opcional, así que no hay duda de que el desempeño y la confianza avasallante de su S-Works Amira ha tenido un rol muy importante que cumplir.

SIN LAS NOCIONES NATAS DE "COMO SE DEBE COMPETIR", ELLA ES LIBRE DE HACER LO QUE QUIERA DE MANERA NATURAL, Y PARA GWEN, LO QUE SE SIENTE NATURAL ES GANAR.

Cuando las mujeres más rápidas del mundo se apronten en la largada en Brasil, habrá más que las icónicas playas y morros detrás de ellas. Para Gwen, habrá años de sacrificio, trabajo duro y la decepción de una oportunidad perdida en Londres. Las Olimpiadas son el escenario deportivo más grande del mundo, creando héroes tan rápido como frustra las esperanzas de los competidores. Cuatro años de entrenamiento, competencias y preparación van a reducirse a un solo día de agosto. Por dos horas, Gwen tendrá que mandar callar a cada parte de su cuerpo que le pida que se detenga. Y para ganar el Oro, tendrá que sacar a relucir cada gramo de experiencia que ha acumulado en los últimos cuatros años para que la ayude a motivarse a dar más de lo que su cerebro considera posible. Lo más importante, sin embargo, si espera ganar, es que tendrá que correr como la Gwen Jorgensen que ha acostumbrado al mundo a ganar en estos últimos años. No hay mejor práctica en el mundo que ganar en todo.