Bicis de Ciclocross

Aun después de que se derriban las barreras, y después de limpiar la tierra de nuestras caras completamente agotadas, sonreímos. Mientras nuestros dedos congelados vuelven a la vida, y mientras limpiamos con una manguera el barro de las bielas y los cambios, nos reímos. A través del dolor y el barro, del frío y la sangre, los Campeones del Mundo y los guerreros de fin de semana se unen bajo el mismo pensamiento— ¡me encanta el ciclocross! —.